Saltar al contenido
Luis Mur Newsletter

Tu lista de correo no está muerta. Está dormida.

Normal: nadie se levanta con ganas de abrir un email que suena a circular de la comunidad de vecinos. Soy Luis, copywriter, y escribo emails de venta y newsletters que dan ganas de abrir, de leer hasta el final y, ya puestos, de comprarte.

Cuéntame qué te pasa O apúntate antes a Sin sordina, mi newsletter

Si tus asuntos se parecen a estos, ya sabemos por qué no te abren.

Ejemplos de asuntos que no conviene usar:

  • Newsletter de septiembre
  • Novedades importantes
  • ¡¡ÚLTIMOS DÍAS!!
  • Te echamos de menos

No es que tus suscriptores te odien. Es que les escribes como escribe todo el mundo. Y a todo el mundo ya lo ignoran.

  • Solo escribes cuando quieres vender, y se te ve venir desde el asunto.
  • Mandas la newsletter por obligación. Se nota tanto que ni tú la abrirías.
  • Tienes una lista que un día te dijo «sí» y desde entonces no dice nada.
  • Sabes que el email funciona, pero te faltan tiempo, ganas o palabras.

Nada de esto es grave. Todavía.

Dos cosas. Bien hechas.

No hago webs, ni anuncios, ni vídeos para redes. Escribo emails. Solo emails.

Emails de venta

Secuencias de bienvenida, lanzamientos, carritos abandonados, emails para despertar a suscriptores dormidos y ese email que llevas tres semanas sin atreverte a enviar.

Te entrego la estructura de la secuencia, los asuntos (con alternativas para probar), los textos y las llamadas a la acción. Listos para programar en tu herramienta de email.

Newsletters

Tu newsletter, con tu voz pero afinada. Con una frecuencia que puedas mantener y un tono que haga que tus suscriptores la esperen en vez de archivarla.

Te entrego la línea editorial, el calendario de envíos y cada email escrito con su asunto. Tú solo tienes que darle a «enviar».

¿Precios? Depende de cuánto haya que escribir y de cómo esté tu lista. Te doy una cifra cerrada en cuanto sé qué necesitas. Sin letra pequeña: para eso ya están las facturas de la luz.

Cómo trabajo. Sin reuniones eternas.

  1. Me escribes

    Me cuentas qué vendes, a quién y qué pasa ahora con tus emails. El formulario de abajo se rellena en dos minutos.

  2. Te pregunto

    Leo tus emails, tu web y lo que dicen tus clientes. Luego te hago preguntas incómodas: ahí suelen estar las respuestas buenas.

  3. Escribo

    Te entrego los emails listos para programar. Sin jerga, sin relleno y sonando a ti.

  4. Afinamos

    Los repasamos juntos y ajustamos lo que desentone antes de que llegue a nadie.

No te voy a prometer cifras: no controlo tu producto, ni tu precio, ni tu lista. Lo que sí te prometo son emails que dan ganas de abrir. Que no es poco.

Luis Mur tocando la trompeta en un concierto, con gorra y gafas.

Toco la trompeta y resucito plantas.

Soy Luis Mur. Y las dos cosas tienen más que ver con tus emails de lo que parece.

La trompeta me ha enseñado que, si no suenas claro, nadie te escucha. Y que un buen toque de diana despierta hasta al que duerme a pierna suelta.

Las plantas me han enseñado que casi nada está tan muerto como parece. Con las listas de correo pasa exactamente lo mismo.

Escribo emails porque el correo es de los pocos sitios donde todavía le hablas a una persona sin que un algoritmo decida si te escucha. Sería una pena desperdiciarlo con asuntos de circular.

No tengo agencia ni equipo. Me tienes a mí: criterio, buen oído y cero paciencia con los textos que suenan a plantilla.

De
Luis Mur
Cuándo
Una vez por semana

Sin sordina

Un email a la semana, a todo volumen, con una idea para que tus emails se abran, se lean y vendan.

La sordina es ese cacharro que se mete en la trompeta para que suene bajito. Aquí no hay. Escribo de lo que sea: de la trompeta, de una planta que todos daban por muerta o de lo que me pase en la cola del súper. Pero cada email acaba en algo que puedes aplicar esa misma semana a tu lista.

Además, es la mejor manera de saber cómo escribo antes de contratarme. Si prefieres leer uno antes de darme tu correo, aquí tienes un email entero.

Si al tercer email no te ha servido de nada, te das de baja con un clic y tan amigos.

Cuéntame qué le pasa a tu lista.

Dos minutos. Lo leo yo, no un bot, y te contesto con una propuesta o con un «esto no lo necesitas». Que también pasa.

¿Prefieres el correo de siempre?
Escríbeme a luis@luismur.es

¿Qué necesitas?
Qué vendes, a quién y qué pasa ahora con tus emails.